Rutas por Haro hay muchas, pero yo no vengo a hablarte de travesías de cuatro horas ni de desniveles que te dejan las piernas temblando. Si algo he aprendido desde que empecé a recibir huéspedes en Plaza de la Paz es que la mayoría buscáis paseos fáciles, de esos que se hacen en una mañana, donde podáis ir con niños, con los abuelos o simplemente con ganas de estirar las piernas sin agobios. Estan son alguna de las rutas sencillas que más nos gustan, unos paseos fáciles que arrancan desde Haro y alrededores, y que destacan por sus vistas tan típicas de esta zona.

Recomendaciones antes de empezar una ruta por Haro
Si eres de los afortunados que visitando La Rioja y has elegido Haro como tu campamento base, antes de lanzarte a pasear La Rioja conviene tener claros algunos detalles que marcan la diferencia entre un paseo agradable y uno lleno de imprevistos. Como expertos anfitriones de un apartamento en Haro, estas son las cosas que siempre recomendamos a nuestros huéspedes antes de comenzar su paseo:
Nuestros consejos:
- Lleva la cámara (y si tienes trípode, mejor). Las vistas desde las Conchas de Haro, el meandro del Tondón o el castillo de Davalillo son de las que merecen una foto en condiciones. En los miradores de Peña Redonda o desde la misma ermita de San Felices, el valle del Ebro se abre a tus pies con la Sierra de Cantabria al fondo. Si te gusta la fotografía, una buena cámara te permitirá captar la luz del amanecer o del atardecer, que aquí tiñe los viñedos de un color increíble.
- El efecto Foehn, ese espectáculo invisible. La Sierra de Cantabria actúa como una barrera natural para los vientos húmedos del norte. Cuando el aire pierde su humedad al ascender y luego desciende seco y cálido por la cara sur, se produce el efecto Foehn, y la Rioja es uno de esos pocos lugares donde se puede apreciar tan claramente. En Haro lo notamos sobre todo en otoño y primavera: de repente el día se vuelve templado, el cielo se limpia y la luz se vuelve nítida. Si coincides con uno de esos días, el paisaje gana una magia especial y las vistas desde sitios como Briones o San Vicente son aún más espectaculares.
- Elige bien la época: cada estación pinta los paseos de un color distinto. En primavera, las viñas despiertan con las primeras yemas (“las esperguras”, que decimos por aquí) y todo huele a tierra húmeda y a hierba fresca. En verano, los paseos más agradecidos son los de primera hora de la mañana o al atardecer, cuando el sol ya no aprieta. El otoño todo pura postal: las hojas de las vides se tornan ocres, doradas y rojizas, y los suelos se alfombran de hojas crujientes. Y el invierno, si no hay niebla, te regala días fríos pero con una luz baja que alarga las sombras y deja el paisaje con un aire casi místico.
- Si vas con niños o en familia, adapta el ritmo y elige bien la ruta. Las rutas del Hondón, la que va a la presa de Arrauri por la ribera del Tirón o el paseo hasta la ermita de San Felices son ideales para los más pequeños. Hay tramos con árboles que dan sombra, caminos anchos y sin coches, y un montón de rincones donde parar a admirar los viñedos, el rio Ebro o simplemente merendar sentados en una piedra con vistas. Eso sí, mete en la mochila agua de sobra, algún snack y quizá un chubasquero ligero: el tiempo en La Rioja puede cambiar en un rato.
- Aprovecha para combinar senderismo y enoturismo de cercanía. Muchos de estos paseos pasan cerca de pueblos con mucho encanto como Briñas, Briones, San Vicente de la Sonsierra o Villalba. No hace falta hacer un plan complicado: en todos estos sitios encontrarás un bar de pueblo donde tomar un vinito fresquito, un pintxo de tortilla o unas aceitunas para reponer fuerzas. En Briones, por ejemplo, puedes desviarte un momento y visitar el casco medieval o sentarte en la terraza de algún bar de la plaza con vistas a la iglesia. Esa es la verdadera combinación riojana: campo y mesa en la misma jornada.
- No te olvides del calzado y la ropa cómoda. Aunque las rutas sean fáciles, el terreno puede tener tramos de piedra suelta, barro o pequeñas cuestas. Unas zapatillas de montaña o deportivas con buena suela son más que suficientes, pero evita las chanclas o el calzado de suela lisa. En otoño e invierno, una chaqueta impermeable ligera cabe en cualquier mochila y te puede salvar de un chaparrón inesperado. Y si sales en verano, no te olvides la gorra en casa, la crema solar y agua, ya que hay tramos sin sombra en las pistas entre viñedos.
- Lleva tu propia bolsa para la basura. Los senderos de Haro y sus alrededores están cuidados por los vecinos y por la gente que los recorre. Ayúdanos a mantener limpio el campo llevándote siempre tus desperdicios. Un gesto sencillo que marca la diferencia.
- Y el consejo más importante: no tengas prisa. Estas rutas no son para batir récords, son para desconectar, respirar hondo, charlar con quien te acompaña y volver a casa con la sensación de haber vivido un ratito de la Rioja auténtica. Si al final del paseo terminas de vuelta en la Plaza de la Paz con una sonrisa y un poco de polvo en las zapatillas, habrás hecho la ruta perfecta.

Nuestras recomendaciones de rutas por Haro y alrededores
Aquí tienes nuestras recomendaciones personalizadas que recomendamos a nuestros clientes para un paseo fácil el familia en Haro o la cercanía. Si tienes dudas o necesitas algún consejo, no dudes de contactarnos en apartamento@plazadelapaz.es.
De Haro al Tondón, pasando por el castillo medieval y Peña Redonda
Una ruta circular perfecta para una mañana de senderismo que arranca desde la Plaza de la Paz y recorre tres de los rincones con más historia de Haro. Primero se sube al monte El Castillo, donde todavía se ven los restos de la torre medieval; después se sigue al Cerro Perdigón, con su chozo y las curiosas tumbas antropomorfas excavadas en la roca; y finalmente se alcanza Peña Redonda, un antiguo santuario celtíbero con vistas amplísimas sobre los viñedos y el meandro del Tondón. Son menos de seis kilómetros, con un desnivel suave y muy apta para cualquier persona que quiera estirar las piernas sin alejarse del pueblo. Eso sí, los últimos metros transcurren junto a la carretera, así que conviene ir con ojo en ese tramo.
De Haro a la Ermita de San Felices, entre viñedos y las Conchas de Haro
Una ruta muy fácil que sale de Haro y llega hasta la Ermita de San Felices, en lo alto de los Riscos de Bilibio. El camino avanza entre senderos rodeados de viñedos y algo de asfalto sin tráfico, siguiendo en gran parte el GR-99. Los últimos 500 metros concentran la única subida reseñable, con unas escaleras que salvan el tramo final hasta la ermita. Arriba, las vistas sobre las Conchas de Haro y el meandro del Ebro son espectaculares; si hay niebla, no te preocupes: es la excusa perfecta para volver. Esta es, además, la misma subida que cada 29 de junio se convierte en el escenario de la Batalla del Vino, así que si quieres conocer el terreno antes de la gran cita, esta ruta es ideal.
De Haro al Puente de Briñas y Briñas, entre viñedos y la ribera del Ebro
Una ruta fácil y muy resultona para ir andando desde Haro hasta Briñas, pasando por el emblemático Puente de Briñas y por un entorno de bodegas, viñedos y la ribera del Ebro. El camino permite salir cómodamente de Haro, atravesar la zona del Barrio de la Estación y acercarse a uno de los pasos históricos más bonitos del entorno, con vistas abiertas y un paisaje muy reconocible de Rioja Alta. Es un recorrido perfecto para hacer sin prisas, disfrutar del paseo y enlazar patrimonio, naturaleza y cultura del vino en una sola salida.
Del pueblo de Briones al Castillo y la Ermita de Davalillo, entre viñas, monte y piedra vieja
Uno de nuestros paseos favoritos para salir de Briones (entre los pueblos más bonitos de La Rioja) y acercarse hasta la Ermita y el Castillo de Davalillo, dos lugares con mucho carácter e historia en un entorno de viñedos y monte suave. Es una ruta de las que se disfrutan de principio a fin, con esas vistas tan típicas de la Rioja Alta de la sierra de Cantabria de paisaje abierto, historia en lo alto y camino fácil de saborear paso a paso.
Desde San Vicente de la Sonsierra a Santa María de la Piscina y los lagares de Zabala, un paseo entre historia y viñedo
Un paseo de los que apetecen en la Sonsierra: camino cómodo, paisaje de viña y sierra de Cantabria y una parada con mucha historia. La ruta sale de San Vicente y conduce hasta Santa María de la Piscina, uno de los conjuntos románicos más valiosos de La Rioja, acompañado por una necrópolis medieval y los lagares rupestres de Zabala, que recuerdan la antigua forma de elaborar vino en esta tierra. Es una excursión muy agradecida para hacer sin prisa, disfrutando de ese paisaje abierto y sereno muy de aquí, que siempre sabe a viñedo, piedra y memoria.
De Villalba a San Felices, una circular fácil entre viñedos y miradores sobre el Ebro
Una ruta muy agradecida para hacer con calma y disfrutar del paisaje, entre caminos cómodos, viñedos y vistas abiertas al valle del Ebro. Desde Villalba de Rioja se puede subir hasta la Ermita de San Felices, un balcón natural sobre las Conchas de Haro y la entrada del Ebro en La Rioja, con una panorámica de las que se quedan en la memoria [web:38][web:39][web:41]. Además, es una opción fácil para hacer con niños si se plantea sin prisa, sabiendo que tanto la subida final a la ermita como la vuelta circular por el monte pueden tomarse como tramos opcionales según las ganas del día [web:35][web:44].
Preguntas frecuentes sobre visitar bodegas en La Rioja
Si es tu primera vez en Haro, no has hecho senderismo por la Rioja antes o no conoces la zona Rioja Alta, aquí respondemos la mayoría de preguntas que nuestros huéspedes nos hacen antes de ir de paseo por la zona:
¿Todas las rutas por Haro salen desde la Plaza de la Paz?
La mayoría de las que recomendamos en esta guía, sí. Es una de las ventajas de alojarse en nuestro apartamento en Haro en el centro: te calzas las zapatillas y en dos minutos estás en el campo. Algunas rutas, como la del Hondón o la subida a San Felices, arrancan literalmente desde la misma plaza. Para otras un poco más alejadas, como las que van hacia Briñas o la vía verde del Oja-Tirón, basta con un paseo corto hasta el punto de inicio o un trayecto mínimo en coche.
¿Necesito coche para hacer estas rutas o puedo ir andando desde el alojamiento?
Para las rutas que discurren por el entorno inmediato de Haro —el Hondón, San Felices, el paseo del Tirón— no necesitas coche en absoluto. Sales andando y andando vuelves. Si quieres explorar rutas que empiezan en pueblos cercanos como Briñas, Briones o San Vicente, sí te hará falta un desplazamiento corto en coche (10-15 minutos como mucho). La buena noticia es que, si te alojas en Plaza de la Paz, tienes parking gratuito a 5 minutos a pie del apartamento y en pocos minutos estás en el punto de partida.
¿Son rutas aptas para niños pequeños o para ir en familia?
Totalmente. De hecho, las hemos elegido pensando en eso. La ruta del Hondón, el paseo hasta la presa de Arrauri por la ribera del Tirón o la subida a San Felices (ida y vuelta) son perfectas para niños. Hay tramos llanos, caminos anchos, rincones con sombra y un montón de cosas que a los peques les encantan. Eso sí, como en cualquier salida al campo con niños, conviene llevar agua y merienda por si acaso.
¿Puedo hacer estas rutas con carrito de bebé o con silla de paseo?
Algunas sí, al menos en la mayoría de los tramos que no impliquen subidas a puntos destacados, y otras no. La Vía Verde del Oja-Tirón es perfecta para carrito, porque discurre por una antigua plataforma de tren llana y en buen estado. Los paseos por las pistas entre viñedos también suelen ser practicables. Sin embargo, la subida a San Felices tiene un tramo final con escaleras, y la ruta del Hondón incluye algún sendero estrecho con piedra suelta donde el carrito se atasca. Si tienes dudas sobre una ruta concreta, consúltanos antes de salir.
¿Qué calzado y ropa son los más adecuados para estos paseos?
Con unas zapatillas de deporte o de montaña con buena suela vas sobrado. No necesitas botas técnicas para ninguna de estas rutas. Evita chanclas, suela lisa o calzado de vestir: el terreno puede tener piedra suelta, algo de barro o pequeñas cuestas. En cuanto a ropa, por capas: en Haro el tiempo puede cambiar en un rato. Una chaqueta impermeable ligera en la mochila nunca sobra, y en verano no te dejes la gorra ni el agua.
¿Hay sombra en los recorridos o mejor evitar las horas centrales en verano?
Algunos tramos discurren entre árboles o junto al río y tienen sombra agradable. Pero las pistas entre viñedos, que son mayoría en varias rutas, no tienen sombra. En verano te recomiendo salir a primera hora de la mañana o a última de la tarde. El sol de justicia en julio y agosto no perdona, y más vale un paseo fresquito que una caminata asfixiante.
¿Las rutas están señalizadas o necesito GPS?
La mayoría están bien señalizadas con postes, marcas de GR o paneles informativos, sobre todo la Vía Verde y las rutas del Hondón. Aun así, yo siempre recomiendo llevar el track en el móvil (en Wikiloc, por ejemplo) por si acaso. La cobertura en la zona de Haro es buena en general, pero en alguna hondonada o cerca del río puede flaquear, así que mejor descarga el mapa antes de salir.
¿Puedo hacer estas rutas en bicicleta?
Algunas sí. La Vía Verde del Oja-Tirón es ideal para bicicleta, y las pistas entre viñedos también se prestan. Otras, como la subida a San Felices o los senderos más estrechos del Hondón, son solo para caminar. Si vienes con bici, en Plaza de la Paz tenemos espacio donde guardarla sin problema.
¿Hay fuentes de agua potable durante los recorridos?
No hay muchas, así que no cuentes con ello. En Haro tienes la Fuente del Moro, y en algunos pueblos como Briñas o San Vicente hay fuentes públicas, pero en pleno campo es raro encontrar una. Mi consejo: sal siempre con agua suficiente, sobre todo en verano. Una botella por persona como mínimo.
¿Puedo ir con mi perro a estas rutas?
Sí, la mayoría de las rutas transcurren por caminos públicos y pistas donde los perros son bienvenidos. Eso sí, llévalo atado en ciudad y en carretera, por seguridad, y recoge siempre sus excrementos.
¿Hay sitios para comer o tomar algo durante el paseo?
Durante el recorrido en sí, solo en algunas, como el Viano. La mayoría de estas rutas no tienen bares ni merenderos a mitad de camino. Pero la gracia está en que muchos paseos terminan o pasan cerca de pueblecitos con mucho encanto. Briñas, Briones, San Vicente de la Sonsierra o Villalba tienen todos su bar de pueblo donde tomarte un vinito, un pintxo o un refresco para reponer fuerzas. En Haro, al volver, La Herradura te espera con los brazos abiertos.
¿Hay baños públicos en las rutas?
En el campo no, pero en Haro tienes baños públicos en la Plaza de la Paz. Si tu ruta pasa por alguno de los pueblos cercanos, los bares siempre te dejan usar el suyo si consumes algo.
¿Puedo hacer estas rutas en cualquier época del año?
Sí, cada estación tiene su encanto. En primavera, las viñas brotan y todo está verde. En verano, mejor a primera o última hora. En otoño, los viñedos se tiñen de ocres y rojizos: es la época más fotogénica. Y en invierno, si no hay niebla, los días fríos y despejados regalan una luz bajísima preciosa. Recomendamos evitar los días posteriores a lluvias muy fuertes: algunos senderos se embarran.
¿Qué es el efecto Foehn que a veces mencionáis?
Es un fenómeno que se produce cuando el viento húmedo del norte choca contra la Sierra de Cantabria, pierde su humedad al ascender y luego desciende seco y cálido por la cara sur, hacia el valle, donde estamos nosotros. En Haro lo notamos sobre todo en otoño y primavera: de repente el día se vuelve templado, el cielo se limpia y la luz se vuelve nítida. Si coincides con uno de esos días, las vistas desde cualquier alto, y en especial desde Briones o San Vicente, son aún más espectaculares.
¿Son rutas seguras para hacer en solitario?
Sí, son rutas tranquilas, bien frecuentadas por gente local y sin ningún tramo peligroso. Dicho esto, como en cualquier salida al campo, conviene avisar a alguien de la ruta que vas a hacer y llevar el móvil con batería. La cobertura en general es buena, salvo en alguna hondonada muy concreta.
¿Puedo combinar una ruta de senderismo con una visita a bodegas?
Y tanto. Es el plan perfecto. Una mañana de paseo entre viñedos, un almuerzo ligero en un pueblo cercano y una visita a una bodega por la tarde. De hecho, muchas de las bodegas que recomendamos en nuestra guía de bodegas de Haro están a un paseo o a un trayecto muy corto en coche desde el final de estas rutas. Si te alojas en Plaza de la Paz, puedes hacer la ruta por la mañana, ducharte, cambiarte y salir a hacer una cata por la tarde sin prisas.
¿Hay rutas adaptadas para personas con movilidad reducida?
La Vía Verde del Oja-Tirón es la mejor opción: llana, con firme compactado y sin escalones. Algunos tramos de pistas entre viñedos también pueden ser practicables. Si tienes necesidades concretas, escríbenos y te orientamos sobre la mejor opción según tu situación.
¿Dónde puedo aparcar si voy a hacer una ruta que no sale de Haro?
Si te alojas en Plaza de la Paz, tienes un parking gratuito a 5 minutos andando. Para rutas que empiezan en Briñas, San Vicente o Briones, en todos estos pueblos se aparca sin problema en la calle o en pequeñas explanadas habilitadas. No hay parkings de pago en ninguna de las rutas de esta guía.
¿Se puede hacer alguna de estas rutas al atardecer?
Sí, y es una experiencia preciosa. La ruta del Hondón o la subida a San Felices al atardecer regalan una luz increíble sobre los viñedos y las Conchas de Haro. Eso sí, lleva linterna en la mochila por si se te hace de noche antes de volver, sobre todo en invierno.












